Patrimonios, envidias, un recuerdo y la preocupación


Redacción: Francisco Mona – Sueño Norte

El lunes 10 de septiembre, me fui con la única expectativa de las fotos seleccionadas del archivo de Foto Dolly, anunciadas para una exposición en la U de A, con motivo del mes del patrimonio, sin embargo, resultó más que una apertura de una exposición.

Lógico, el contenido propuesto, un patrimonio. Un grupo de fotos para la memoria de Yarumal, una de ella, del papá de Francisco Antonio Cano, otra del templo de la Merced, cuando tenía púlpito y una serie de “santos” que ya no están -no se entiende el por qué fue demolido y retirados- y desde luego otras, como una de las pocas que se dejó tomar el padre Soto, patrimonio religioso del municipio, a quien se le adelanta proceso de canonización, y allí, un testimonio de milagro.

Precisamente, don Hernando Vásquez, fue invitado para que aportara datos históricos y presentara las fotos y al llegar a la del padre Soto, contó sobre el momento en que su señora madre se agravó debido a una anomalía del corazón, diagnosticada por especialistas y sin esperanzas de mejoría, y llamaron al citado sacerdote para que le aplicara los santos óleos y una de las hijas le dijo que le echara una bendición al agua que le iban a dar que con ella se curaba, a lo que un poco sorprendido, accedió, la bendijo y santo remedio, contra todo pronóstico, la tuvieron casi 25 años más, aseguró.

Antes de entrar al evento, me encontré con Mauricio Restrepo y hablamos del programa Destino paisa, de Teleantioquia, que estuvo en Angostura y mostraron, entre sus patrimonios, al Beato Marianito y la casa donde vivió Porfirio Barba Jacob, por eso cuando mostraron una foto de la fachada de la casa donde funcionó foto Dolly, por cierto moderna y feita, para el caserón que esconde, tuve envidias encontradas: por ejemplo, de los patrimonios de Yarumal y del sentido de pertenencia de los agostureños, pues Marianito, de Yarumal; Barba, de Santa Rosa y allá los valoran como propios y conservan y amplían esos patrimonios…

Menos mal, don Hernando “emocionado” dijo estar tranquilo al haber donado a la Casa de la cultura, pertenencias de Foto Dolly, y Carlos Villegas, quien participó en la apertura, aseguró que están bien custodiadas y una demostración son esas fotos que, durante un mes, estarán expuestas en la U y que en el futuro vendrán más fotos y exposiciones, gracias a un programa de computador que revela los negativos…

La entretenida apertura, terminó, y don Hernando se dedicó a explicar el proceso para sacar una foto en una vieja cámara, que aún funciona y que hace parte de la donación a la casa de la cultura, y entre los que escuchaban, estaba doña Lucelly Arboleda, esposa de don Hernando. De repente recordé ese dueto que conformaban hace unos años, con el romántico nombre, preciso para este mes: el Dueto amor. El que no sabía, dejó las presentaciones, especialmente, por unos problemas en las cuerdas vocales de doña Lucelly,

aunque los años también, dice ella con una sonrisa; mientras don Hernando solo se lamenta de sus dedos, que, por el tiempo y la falta de práctica, le dificulta para tocar la guitarra, sin embargo, aceptaron ensayar y volver a presentarse…

Contagiado por lo emotivo del evento, salí, y en la calle me embargó la preocupación por tantos patrimonios que se han perdido y la imagen de la fachada de la Rosenda Torres víctima del deterioro…

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